Artículos, historias motivacionales, ideas y estrategias para el éxito personal y familiar
Una publicación mensual de Jorge Rivero Zúñiga Marzo del 2006
Hola:
Siempre quise tener una vida extraordinaria. No una vida ordinaria. La palabra "ordinaria" tiene para mí una connotación negativa, la asocio a todo aquello que es aburrido y hasta vulgar. Yo quería una vida extraordinaria. Una vida que influya positivamente en muchas personas, una vida por encima del promedio, una vida especial, emocionante, llena de retos.
Lo "ordinario" es dictar una clase aburrida que invite al sueño a los alumnos. Lo "extraordinario" es llenar cada clase con ejemplos, anécdotas, historias divertidas que se queden grabadas para siempre.
Lo "ordinario" es olvidarse de los alumnos una vez terminadas las clases. Lo "extraordinario" es mantener el contacto a través de los años.
Lo "ordinario" es enviar un boletín electrónico lleno de publicidad, tratando de inducir al lector a comprar algo o que lo reenvíe a 7 personas, si no le caerá una maldición que hará que pierda el cabello, se quede sin empleo y le duela la muela. Lo "extraordinario" es llegar cada mes a mucha gente con un mensaje de esperanza y amor sin esperar nada a cambio.
Lo "ordinario" es comer viendo televisión. Lo "extraordinario" es comer con flores en la mesa, una vela encendida, música agradable de fondo y no olvidar dar las gracias a Dios por todo los que nos da y pedir la bendición para los alimentos.
Lo "ordinario" es sólo hablarle a un empleado para llamarle la atención. Lo "Extraordinario" es dedicar 5 minutos a escribirle una nota comentándole cómo se valora el trabajo que realiza.
Lo "ordinario" es regañar a un hijo por un mal comportamiento. Lo "extraordinario" es saber analizar el porqué de ese comportamiento, y tomarse el tiempo necesario para solucionar las causas de ese comportamiento transformándolo con amor de una manera positiva.
Lo "ordinario" es vivir preocupado por el futuro o teniendo remordimientos por el pasado. Lo "extraordinario" es vivir concentrado en el presente, dando lo mejor de nosotros en este instante, AHORA.
Lo "ordinario" es saludar a la persona amada con un simple y frío beso. Lo "extraordinario" es llevarle un pequeña nota, mirarla a los ojos diciéndole lo mucho que significa para ti, para después abrazarla y darle ese beso.
En el transcurso de mi vida, he podido constatar que no necesitas invertir dinero, ni leer libros de autoayuda. Únicamente es necesaria tu voluntad y compromiso para vivir el amor de Dios en tu corazón, estar en flujo y crear tu propio paraíso aquí y ahora.
No desperdicies las oportunidades que se presentan en tu camino para dejar que Dios se manifieste en todo lo que haces. Comienza ahora mismo a añadir ese ingrediente "extra" a todas las cosas que hagas en tu vida, y comenzarás a vivir una vida "extraordinaria".
¡Ha llegado el momento de reclamar tu auténtica grandeza! Eres un Hijo de Dios. En otras palabras : No eres el dueño del mundo pero eres hijo del Dueño : )
¡Ha llegado el momento de convertirte en un Líder Real!
"Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila, valiéndose de todas sus armas.
"Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila, valiéndose de todas sus armas.
Tomen la verdad como cinturón, la justicia como coraza, y como calzado, el celo por propagar el evangelio de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio.
Por último, usen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, o sea, la palabra de Dios." (Efesios 6, 13 – 17)
Extraordinario
Tengan cuidado en todo lo que suceda y estén atentos y contentos por todas las cosas que están ocurriendo. Todo es necesario para ustedes y vuestra preparación pues están aprendiendo en todos los planos. Estén conscientes de que todo es necesario dentro de Mi Plan para conducirlos a una renovación completa. Mi amor promueve todo y ustedes quedarán asombrados de todo lo que pase. Llamen a todos los ángeles y espíritus guías y tendrán siempre y en todas partes fuerza y bendición. lo que hay que reconocer está oculto en la escuela de la vida y todo podrá nacer de ello. Por eso , llénense de júbilo conmigo por poder recorrer todos los caminos, aunque a ustedes a veces les parezcan imposibles. Todo tiene su sentido y su significado para ustedes y todos los que están en su alrededor. Amén. Vuestro padre que les conduce y guía con amor. Amén. Amén. Amén.
Palabra del 04-Marzo-2206 - Lieselotte Niedermaier (71 años) recibió el 24 de agosto de 1984 la gracia de la Palabra Interior. Desde esa fecha escribe diariamente la palabra del PADRE celestial. Hasta el día de hoy, los mensajes recibidos llenan 65 tomos.
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Artículos, historias motivacionales, ideas y estrategias para el éxito personal y familiar
Una publicación mensual de Jorge Rivero Zúñiga Febrero del 2006
Hola queridos amigos y amigas, aquí estoy nuevamente a fines de febrero cumpliendo mi compromiso con ustedes, hacerles llegar un boletín que los motive a ser líderes reales y que no tenga ningún aviso publicitario.
Escoger las historias que dan cuerpo al boletín y definir el tema central no es tarea fácil, muchas historias circulan por Internet y mi capacidad para editar y componer es muy limitada, pero con el favor de Dios, aquí estamos...
La primera historia me tocó directamente, ya que como conferencista he tratado de evolucionar y de llenar mi carreta con un mensaje de amor y esperanza. Un amor del cual la Madre Teresa de Calcuta es nuestra maestra en la segunda historia. Para concluir, nuestra tercera historia nos habla de como el amor de Dios nos transforma y nos permite manejar situaciones adversas.
......................................... La carreta vacía
Caminaba con mi padre cuando se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: "¿Oyes algo más que el cantar de los pájaros?" Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: "Sí, es el ruido de una carreta." "Eso es" - dijo mi padre - "Es una carreta vacía."
Pregunté a mi padre: "¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?" Entonces mi padre respondió: "Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía esté, mayor es el ruido que hace."
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y echando de menos a la gente, o a aquellos que no pueden estar sin el estímulo de un televisor o de parlantes que impiden todo tipo de diálogo, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace"
Y a la vez, cómo se regocija el corazón cuando vemos pasar una carreta repleta de carga preciosa. Silenciosa. Plena.
La Madre que sí sabía
En cierta ocasión un hombre vino a nuestra casa y me dijo:
"Aquí cerca hay una familia hindú con ocho hijos que llevan mucho tiempo sin probar bocado" . Al oírlo tomé un puñado de arroz y salí de toda prisa para que pudieran comer aquella noche.
En los rostros de aquellos ocho niños vi dibujadas las huellas del hambre, como pocas veces las había visto. A pesar de ello, aquella madre tuvo el coraje de dividir el arroz en dos porciones iguales y salió con una.
Cuando estuvo de vuelta pregunté: -¿A dónde has ido? ¿Qué has hecho?
- ¡También ellos tienen hambre! Contestó la señora.
Una familia de religión musulmana vivía en la casa de enfrente y tenía otros tantos hijos. Aquella madre sabía que también ellos tenían hambre. Lo que me conmovió fue que ella sabía y, puesto que sabía, fue generosa hasta el heroísmo de la privación.
¡Esto es algo realmente hermoso! ¡Eso es amor de verdad!. Aquella mujer dio con dolor.
¡Tendrías que haber visto los rostros de aquellos pequeños! Ellos comprendieron verdaderamente lo que su madre había hecho. El gesto de su madre les enseñó lo que es el amor auténtico.
Relato de la Madre Teresa de Calcuta
¿Cuál eres tú?
Tres actitudes distintas ante las pruebas o la adversidad
Hacía rato que José se paseaba de un lado al otro de la casa sin dejar de mirar el reloj. Eran las 12h de la noche, su hija aún no había regresado y su angustia aumentaba por momentos. Cuando de repente se abrió la puerta y allí estaba ella con sus ojos anegados en lágrimas. José la miró y adelantándose hacia ella, la apretó fuertemente y amorosamente contra su pecho, sin decirle nada, las preguntas vendrían después, el sabía que cualquier cosa que pudiera decir en aquel momento podría ser contraproducente…
Pero no hizo falta, la joven empezó a hablar con su padre, quejándose entre sollozo y sollozo acerca de su vida y de los obstáculos que incomprensiblemente le surgían al paso y de lo difícil que era para ella alcanzar las metas que se fijaba, por más que se había preparado, finalmente habían desechado su solicitud para aquel puesto de trabajo… José solo la escuchaba atentamente y la dejaba hablar reteniendo en su memoria todo cuanto ella decía, para ayudarla en el momento oportuno, que, el sabía que no era aquel; volcando en ella, eso sí, toda su ternura, porque el sabía de la importancia que supone el poder desahogar el corazón de todo cuanto le oprime para poder empezar a buscar soluciones…
Al fin ya eran cerca de la 1 de la madrugada cuando se retiraron cada uno a su dormitorio.
Pero pasaban las horas y José seguía sin poder conciliar el sueño, porque en su pensamiento se repetía una y otra vez una de las frases que había dicho su hija: "Ya no sé que hacer papá, en ocasiones me siento que voy a desfallecer, me siento con deseos de renunciar a todo, a veces incluso hasta a la propia vida. Me siento cansada de luchar. Cuando un problema se resuelve, otro nuevo surge.". Hasta que al final vio cómo podía ayudar a su hija, pero de una manera práctica, y la solución se la ofrecía su mismo trabajo.
No se si os he dicho, que José tenía un pequeño Restaurante en el cual hacia de cocinero. Así es que mientras desayunaban le dijo a su hija: "Hoy me acompañarás y me ayudarás en la cocina".
Al llegar al Restaurante ambos se pusieron dos delantales y el padre llenó tres cazuelas pequeñas con agua y las puso a calentar al fuego, mientras le decía a su hija que no se moviese de su lado y estuviese atenta. Cuando el agua comenzó a hervir, el hombre colocó dentro de la primera zanahorias, dentro de la segunda, huevos y, dentro de la tercera, granos de café. Los ingredientes quedaron así cocinándose por varios minutos, mientras que la impaciente hija se preguntaba cual era el significado de todo aquello…
Al cabo de veinte minutos el padre apagó los hornillos. Sacó una zanahoria de la cazuela y la colocó en un bol e hizo lo mismo con un huevo y finalmente, tomó una tacita y la llenó de café.
Y, dirigiéndose a su hija, le preguntó: "¿Hija, que ves?".
- "Veo una zanahoria, un huevo y café." - le respondió ella, asombradísima ante aquella pregunta.
Entonces José le pidió a su hija que alargara la mano y tocara la zanahoria. Al hacerlo notó que la zanahoria estaba blanda y suave. A continuación le pidió que tomara el huevo y lo rompiera. Al quitarle la cáscara al huevo encontró que el interior del mismo se había endurecido. Y por último le pidió que probara el café. Y ella así lo hizo, deleitándose de su exquisito sabor y en su rico aroma.
- Entonces la hija volviéndose hacia su padre le preguntó: "¿Qué me quieres decir con todo esto, papá?"
" Verás hija: cada uno de estos ingredientes se ha enfrentado a la misma adversidad, al agua caliente; sin embargo cada uno de ellos ha reaccionado de manera distinta. La zanahoria ha ido al agua dura y fuerte, pero después de unos minutos se ha puesto blanda y débil. El huevo ha ido al agua con fragilidad, su interior líquido estaba protegido por una débil cáscara; pero después de haber experimentado el agua caliente, su interior se ha endurecido. Sin embargo los granos de café han sido distintos, después de estar en el agua caliente, los granos han transformado el agua en café".
Dime: "¿Cuál de ellos eres tú hija mía?"…
¿Eres la zanahoria que por fuera aparenta dureza y fortaleza pero que con el fuego de la prueba se ablanda y pierde su fortaleza de carácter?,
¿O tal vez eres el huevo que al comienzo es suave en su interior, pero el fuego de un fracaso, de una separación, una enfermedad, una muerte, lo endurece? ¿Por fuera pareces el mismo, pero por dentro te has endurecido y ahora tienes un corazón amargado?
¿O eres como los granos de café?. No sé si sabes, que para que el grano de café suelte todo su sabor, el agua tiene que calentarse a 212 grados Fahrenheit; o sea que mientras más caliente, más sabor le da al agua, hasta transformarla en café, en un delicioso y aromático café. Si tú eres como el grano de café y en esos momentos dejas que Dios entre a formar parte de tu prueba, de tu sufrimiento, de tu adversidad, si te confías a Él, y te abandonas en su Amor, el amor de Dios te transformará en Él y tu sufrimiento se acabará transformando en una ofrenda agradable al Padre, y acabarás haciendo de esa prueba, de esa adversidad, una alabanza, un himno de acción de gracias al Señor, pues todo cuanto Él permite que nos suceda es para nuestro bien y desprenderás allí donde estés ese delicioso "aroma" de Dios".
¿Cual eres tú cuando la adversidad, cuando la prueba golpea a tu puerta?, ¿cómo respondes? ¿como las zanahorias, como los huevos, o como el café?
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Artículos, historias motivacionales, ideas y estrategias para el éxito personal y familiar
Una publicación mensual de Jorge Rivero Zúñiga Enero del 2006
Hola queridos amigos y amigas, aquí estoy en este nuevo año retomando la publicación de mi boletín. Hablar de los problemas que he tenido para esta cuarta edición sería enumerar una larga lista, que incluiría: no tener teléfono, no tener acceso a Internet, desaparición sorpresiva de todo nuestro website, sin acceso a la señal de satélite, incluso el auto descompuesto. Esos son solo algunos de los pequeños problemas que la vida suela darnos y que luego uno debe hacer un esfuerzo para superar con una sonrisa.
A veces resulta difícil motivar al conferencista motivacional : ), por suerte el sólo recordar para quién hace uno las cosas es suficiente incentivo para salir adelante.
...Cualquier trabajo que hagan , háganlo de buena gana, pensando que trabajan para el Señor, en vez de fijarse en los hombres...Colosenses 3:23
Albert Einstein decía que existen dos formas de vivir la vida, como si todo fuera un milagro o como si nada fuera un milagro; he creído conveniente retomar mi publicación sobre la idea de los milagros y como podemos cada uno de nosotros cambiar nuestras vidas y las de los demás con pequeñas simples acciones. A veces es necesario ser como la niña de la historia que con ingenuidad pide lo que quiere y por un milagro lo obtine.
No debemos olvidar que para ser un Líder Real esnecesario creer en los milagros,y esforzarnos cada día en hacer milagros. Para construir tu propio paraíso aquí y ahora debes llenar tu vida de milagros, basados en el amor, la fe, el buen humor, la paciencia, temas de los cuales seguiremos conversando en nuestros próximos boletines : )
¡Que Dios en este nuevo año te colme de bendiciones!
......................................... Cuanto cuesta un Milagro
Esta es una historia verdadera de una niña de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella solo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero. Planeaban mudarse para un complejo de apartamentos el siguiente mes porque su padre no tenía el dinero para las facturas médicas y la hipoteca. Solo una operación costosísima podría salvar a Andrew. Escuchó que su padre estaba gestionando un préstamo pero no lo conseguía. Escuchó a su padre murmurarle a su madre, quien tenia los ojos llenos de lágrimas.
Esta es una historia verdadera de una niña de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella solo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero. Planeaban mudarse para un complejo de apartamentos el siguiente mes porque su padre no tenía el dinero para las facturas médicas y la hipoteca. Solo una operación costosísima podría salvar a Andrew. Escuchó que su padre estaba gestionando un préstamo pero no lo conseguía. Escuchó a su padre murmurarle a su madre, quien tenia los ojos llenos de lágrimas.
"Solo un milagro puede salvarlo."
Tess fue a su cuarto y sacó un frasco de jalea que mantenía escondido en el closet donde guardaba algunos centavos. Vació todo su contenido en el suelo y lo contó cuidadosamente. Lo contó una segunda vez, ¡una tercera! La cantidad tenía que ser perfecta. No había margen para errores. Luego colocó todas las monedas en el frasco nuevamente, lo tapó y se escabulló por la puerta trasera. Caminó 6 cuadras hasta la farmacia que tenía un jefe indio color rojo en el marco de la puerta. Esperó pacientemente su turno. El farmacéutico parecía muy ocupado al momento y no le prestaba atención. Tess movió su pie haciendo un ruido. Nada. Se aclaró la garganta con el peor sonido que pudo producir. Nada. Finalmente, sacó una moneda del frasco y golpeó el mostrador. -
"¿Qué deseas?- le preguntó el farmacéutico en un tono bastante desagradable. Y le dijo sin esperar respuesta:
" Estoy hablando con mi hermano que acaba de llegar de Chicago y no lo he visto en años.
- "Bueno, yo quiero hablarle acerca de mi hermano," le contestó Tess en el mismo tono que usara el farmacéutico. "Está muy enfermo y quiero comprar un milagro."
- "¿Qué dices?" dijo el farmacéutico
- "Su nombre es Andrew y tiene algo creciéndole dentro de la cabeza y mi padre dice que solo un milagro lo puede salvar. Así que, ¿Cuánto cuesta un milagro?
- "Aquí no vendemos milagros, pequeña. Lo siento pero no te puedo ayudar" le contestó el farmacéutico; ahora en un tono más dulce.
- "Mire, yo tengo el dinero para pagarlo. Si no es suficiente, conseguiré el resto. Solo dígame cuanto cuesta.
El hermano del farmacéutico era un hombre elegante. Se inclinó y le preguntó a la niña:
- "¿Qué clase de milagro necesita tu hermanito?
- "No lo se." Contestó Tess con los ojos a punto de explotar. "Solo se que está bien enfermo y mi mami dice que necesita una operación. Pero mi papá no puede pagarla, así que yo quiero usar mi dinero."
- "¿Cuánto dinero tienes?- le preguntó el hombre de Chicago.
- "Un dólar con once centavos"- contestó Tess en una voz que casi no se entendió. "Es todo el dinero que tengo pero puedo conseguir más si lo necesita."
- "Pues que coincidencia." Dijo el hombre sonriendo. "Un dólar con once centavos, es justo el precio de un milagro para hermanos menores." Tomó el dinero en una mano y con la otra cogió a la niña del brazo y le dijo: "Llévame a tu casa. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. Veamos si yo tengo el milagro que tu necesitas." Ese hombre de buena apariencia era el Dr. Carlton Armstrong, un cirujano especialista en neurocirugía. La operación se efectuó sin cargos y en poco tiempo Andrew estaba de regreso a casa y en buena salud. Los padres de Tess hablaban felices de las circunstancias que llevaron a este doctor hasta su puerta. "Esa cirugía," dijo su madre. "fue un verdadero milagro. Me pregunto cuanto habría costado. Tess sonrió. Ella sabía exactamente cuanto costaba un milagro, un dólar con once centavos más la fe de una pequeña. Un milagro no es la suspensión de la ley natural, sino la operación de una ley más alta.
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